Mi comadre de Mi Cucolinet me ha enviado este reto, “la frase de tu vida”, que consiste en escribir en el blog una frase que nos guste, comentarla y de paso invitar a otros cinco blogs a que hagan lo mismo. Enseguida supe que aceptaría el reto con una frase de mi padre, ya que mi padre es un hombre de muchas frases, y ha ido sembrando a lo largo de mi infancia todo tipo de frases inspiradoras, de esas que marcan tu vida : ) Pero la frase que he elegido para este post es una que probablemente él no recuerde. Es esta:
La vida es más fuerte que el cemento.

La vida es más fuerte que el cemento, por Hormiga Verde
Mi papá me llevaba todas las mañanas a la parada del autobús para ir al cole y en ese camino, cogida de su mano, jugábamos, hablábamos de muchas cosas y veíamos todo tipo de cosas interesantes. Un día nos encontramos con que en medio de la acera, una minúscula plantita había logrado abrirse paso rompiendo el cemento, levantándose orgullosa hacia el cielo mientras una hermosa flor silvestre se burlaba de la jungla de asfalto. Mi padre me hizo parar para admirar la plantita valiente y, señalándola, me dijo esa frase:
La vida es más fuerte que el cemento.
Yo no podía dejar de imaginar cómo debajo de ese cemento la tierra debía hervir de vida, bajo nuestros pies, oculta de nuestras miradas. La ciudad quizás creía haber domesticado a la naturaleza, pero… la naturaleza ríe la última.
Y es que por mucho que algunos se esfuercen por cubrir nuestras ciudades de hormigón, la vida sigue latiendo. La naturaleza sigue viva y ninguna hormigonera puede acallarla. Son plantitas salvajes rompiendo el cemento. Mujeres pariendo con los alaridos de sus entrañas a pesar de ginesaurios que intentan cubrir nuestro instinto con el cemento de su prepotencia. Personas que se juntan y se organizan en redes, que salen a la calle y a las plazas a reclamar el espacio entre las marañas publicitarias. Niñas y niños criados con amor y respeto en un estallido silencioso de amor a pesar del “no le cojas que se acostumbra”. Una huerta que florece en medio de la ciudad, en un terreno abandonado por los “poderes” públicos y privados. Manos amasando pan, despacio, cubriendo con sus aromas el ruido de las prisas y los coches.
No lo olvides: incluso una pequeña plantita llena de vida puede hacer estallar el duro cemento de las calles grises.
Asphalt Jungle, un grupo en Flickr.
Y ahora, me toca ceder el testigo a otros cinco blogs para saber qué frase os inspira:


































Ah! yo también te lo había dejado en mi blog, solo que me da verguenza escribírtelo en el tuyo…
Hermosa la frase de tu papá, tu reflexión, y las fotos… divinas.
Besos!
Y tan inspirador Lara, y tan inspirador… Ya hace algún tiempo que estábamos charlando y te dije que tu padre me parecía todo un personaje sabio, pues si, me ratifico, y de tal palo, tal astilla. Me ha gustado muchísimo la frase, la entrada, la ilustración. Me has transportado y he visto a un padre que llevaba amorosamente a su hija de la mano enseñándole todo, alejado de prisas y parando ante una florecilla para enseñársela a su niñita y hablarle de la vida. Absolutamente PRECIOSO. La exposición de fotos del grupo de Flickr me gusta muchísimo, no conocía este grupo (claro que habrá tantos, jejeje).
¡Muchísimos BESOTES!.
Guau! Qué hermosa frase. Demuestra que tu padre es un gran hombre, enhorabuena!
Me encanta la ilustración, las fotos, pero sobre todo me encanta la imagen que evoca Micucolinet, me transporta a mi infancia (mi padre también era un gran hombre) y me invade una maravillosa sensación.
Gracias por compartir!
Besos!