Sin ninguna duda, la mermelada de higos es mi mermelada preferida… Pero ahora que puedo hacerla con higos recién recogidos, y disfrutando del olor de la higuera durante todo el año… ¡el placer es impagable!
Ingredientes:
La mitad del peso de higos en azúcar. El azúcar más recomendable para las mermeladas es el semi-refinado, aunque yo suelo usar integral de caña.
Y los higos.
Preparación:
No hace falta quitar las pieles a los higos. Simplemente quitarles los rabitos con un cuchillo, y quitar las partes que puedan estar estropeadas. Una vez hecho esto, se pesan, y se toma la mitad de su peso en azúcar.
Se cortan los higos en trocitos y se mezclan bien con el azúcar. Dejamos reposar una noche en la nevera: de esta manera, van liberando la pectina que es lo que hará que la mermelada coja consistencia.
Si no tienes tiempo o paciencia para dejar reposar una noche, puedes ponerlo ya a cocer, añadiendo un poquito de agua (para que no se queme al principio de la cocción) y medio zumo de limón. Si lo has dejado reposar, ni el agua ni el limón son necesarios.
Ahora, se deja cocer a fuego lento durante una hora más o menos, removiendo de vez en cuando. Después, puedes pasarlo con la batidora, según tu gusto: dejando trozos de fruta enteros, o trozos pequeños, o ningún trozo, como cada cual prefiera.
Para embotar, puedes meterlo en botes bien limpios, cerrar con tapas nuevas y poner el bote boca abajo, así aguantarán bastante tiempo aunque no estén en la nevera.












