Recetas con cebollas

Al igual que con las vainas, en el grupo de consumo estamos recibiendo kilos y kilos de cebollas. ¿Qué hacer con ellas? Algunas recetas para redescubrir este dulce y delicioso tubérculo:

  • Sopa de cebolla: Se saltea con aceite una buena cantidad de cebollas cortadas en finas rodajas. Se añade caldo vegetal, un poco de vino blanco y especias. Se lleva a ebullición y se cuece a fuego lento unos 15 minutos. Se sirve en una cazuela de barro, se espolvorea de queso y se gratina en el horno.
  • Cebollas rellenas (receta detallada aquí): Las cebollas peladas y lavadas se fríen enteras despacito en una sartén para que se hagan por todos los lados. Se retiran y en el mismo aceite se rehoga el puerro bien cortadito, y luego se añade el champiñón también muy fino. Se vacían las cebollas y se rellenan con la mezcla.
    Se pica muy finamente la cebolla que se ha quitado, pimiento y ajo. Se rehoga en el mismo aceite, y se añade vino blanco, perejil picadito y laurel. Tras un hervor, añadírselo a las cebollas y cocer hasta que estén blandas, poniendo en la cocción si fuera necesario un poco de caldo. Retirar el laurel y servir. Se puede acompañar con manzana fileteada frita.
  • Huevos escalfados con cebolla (receta detallada aquí): Se cuece la cebolla en juliana 20 minutos. Se añade vino tinto, nuez moscada y un poquito de sal, y se deja otros 30 minutos hasta que quede una salsa espesita. Luego se rompen cuidadosamente los huevos y se escalfan sobre el fondo de cebolla. Se tapa la sartén durante un minutito, y se sirve inmediatamente.
  • Cebolla confitada: saltear las cebollas cortadas a rodajas (no importa el grosor) en mantequilla o aceite durante 30 o 40 minutos, con la cazuela tapada y agitando la cazuela de vez en cuando sin destaparla, agarrándola por las asas. A continuación, subir el fuego, destapar la cazuela y dejar que se evapore el líquido de las cebollas, para que acaben de caramelizarse, durante 2 o 3 minutos. Dejar enfriar (sacado de aquí).

Se puede cocinar en grandes cantidades y congelar en porciones. La cebolla confitada sirve como base o acompañamiento de otros platos:

  • Tarta de cebolla de Alsacia: la receta completa aquí. Primero se hace (o se compra) una masa quebrada con buena mantequilla. Se mezclan las cebollas con 2 huevos, nata líquida, un poco de sal, nuez moscada y bastante pimienta. Se vierte sobre la masa y hornear a fuego medio durante unos 20 minutos. Servir caliente o fría y acompañada de una ensalada de lechuga aderezada con una vinagreta con mostaza en grano.
  • Pintxo de calabacín a la plancha, queso de cabra y cebolla confitada: igual que este se pueden hacer muchos pintxos calientes con cebolla confitada por encima (con chipirón, gamba pelada, pimiento rojo o verde frito…). En este caso, el calabacín se corta en láminas finitas y se hace a la plancha. Se tuesta ligeramente el pan, se cubre con el calabacín y un poquito de aceite de oliva, se añade el queso de cabra y se cubre con la cebolla. Se puede poner al horno un momentín.
  • Para acompañar carnes, hamburguesas vegetales, quesos…
  • En ensalada. Aquí dos ejemplos de ensaladas con queso de cabra y cebolla confitada: uno con pera y otro con canónigos y gulas. También puede añadirse a una ensalada de lechuga con pasas.

Más información sobre la cebolla, sus características y propiedades, aquí. Y sin olvidar su uso como remedio natural en caso de gripes y resfriados, que nos recuerda Mi Cucolinet en esta entrada.

¡Que aproveche!